Quién está invirtiendo en edtech en Colombia, y cuánto
Dos de las rondas de inversión más grandes en edtech de Latinoamérica en los últimos años tienen algo en común: son colombianas. El capital de riesgo ya apostó por el sector. La pregunta es en qué parte de la cadena está entrando — y qué parte sigue sin resolver.
Publicado el 16 de septiembre de 2026 · Cursia
Los números.
Platzi, la plataforma de cursos fundada en Bogotá, cerró en los últimos años una ronda de US$60 millones liderada por Prosus, con participación de Foundation Capital, Y Combinator, 500 Startups, FJ Labs y FundersClub. Ubits, la plataforma colombiana de capacitación corporativa respaldada por Y Combinator, superó los US$25 millones en su propia ronda. Ninguna de las dos es un caso aislado: Colombia ya representa el 11% de las empresas edtech de toda la región.
A escala regional, el BID y Reach Capital reportan que el edtech latinoamericano recibió cerca de US$3.000 millones en inversión durante 2023, y más de US$1.000 millones solo en el primer semestre de 2024. El capital no es un rumor: es un flujo sostenido, y Colombia está capturando una porción desproporcionada de él para el tamaño de su economía frente a México o Brasil.
Lo que las cifras no muestran.
Casi toda la inversión visible en edtech colombiano va hacia dos modelos: plataformas de cursos para consumidores individuales (como Platzi) y plataformas de capacitación corporativa (como Ubits). Son modelos de suscripción, con métricas de crecimiento fáciles de mostrarle a un inversionista. Lo que casi no recibe inversión de riesgo — porque no encaja en ese formato de negocio — es la capa que convierte el contenido académico de una institución educativa tradicional en un curso digital real: diseño instruccional, estructura pedagógica, evaluación conectada a un sistema de gestión de aprendizaje.
"El capital está llegando a las plataformas. La capacidad de producir contenido digital de calidad todavía escasea."
Esa capa no es glamorosa para levantar capital — cada institución necesita un trabajo distinto, no es un producto que escale igual para todos. Pero es la que determina si el crecimiento en matrícula virtual que reportan el SNIES y los fondos de inversión se traduce en algo que el estudiante realmente experimenta como valioso, o en otro programa que existe en el papel.
Qué significa esto para tu institución.
El apetito de inversión confirma que el mercado de educación digital en Colombia es real y está creciendo — no es una apuesta especulativa. Pero ese crecimiento en capital no resuelve automáticamente la brecha de contenido: si tu institución tiene el programa académico pero no la estructura digital para ofrecerlo bien, ese es exactamente el vacío que ningún fondo de venture capital está llenando por ti.
Fuentes
- Hacktuvida — "Colombia está conquistando el sector Edtech"
- BID y Reach Capital — "Edtech en Latinoamérica: Lecciones Aprendidas y Hacia Dónde Vamos"